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Año 2021 - Nº 2

Llamado a la acción: Salud mental en niños y adolescentes desde una perspectiva de la ginecología infanto juvenil

Advocacy Statement: Mental health in children and adolescents from a pediatric adolescent ginecology perspective

Logo FigijArtículo de Opinión
Federación Internacional de Ginecología Infanto Juvenil

(FIGIJ, por sus siglas en ingles).
Actualización. 14 de Marzo de 2021.
https://www.figij.org/figij-advocacy-statement-mental-health-in-children-and-adolescents-from-a-pag-perspective/ 

Introducción - Propósito

Como profesionales de la salud que atendemos a niñas y adolescentes, debemos ser conscientes del importante y serio papel que juega la salud mental dentro de este grupo de pacientes, con el objetivo de detectar precozmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad y riesgo. Los cambios hormonales y biológicos asociados a la pubertad hacen que la adolescencia sea una etapa de profunda transformación psico-social. Las interacciones entre pares y la vida social se vuelven cada vez más importantes. La adolescente pasa más tiempo con sus compañeros que con su familia y forma relaciones más complejas con sus pares.  Aumenta la importancia de obtener la aprobación social y la influencia de sus pares. Los ginecólogos pueden ser el único profesional de la salud que tiene una consulta con la adolescente y esto brinda una gran oportunidad para abordar no sólo los problemas y afecciones ginecológicas, sino también los determinantes psicosociales de la salud.

Durante la consulta, todos los proveedores de atención médica deben crear oportunidades para desarrollar habilidades para la vida y brindar servicios de salud en entornos seguros y de apoyo. Los ginecólogos deben desarrollar habilidades para crear un entorno seguro, sin prejuicios y de apoyo durante la consulta. El uso de herramientas ampliamente disponibles permite la detección temprana de aquellos que están en riesgo y la derivación oportuna para la atención de apoyo, intervenciones tempranas y manejo de problemas de salud mental. Los profesionales de la salud mental también podrían ser proveedores de atención primaria capacitados.

La alta frecuencia de trastornos de salud mental y sus consecuencias negativas asociadas sobre la salud reproductiva, los convierte en una prioridad de salud importante en comparación con otras afecciones crónicas de salud infantil, como la obesidad y el asma.

Por lo tanto, este documento es un llamado a la acción para las sociedades científicas, los formuladores de políticas, las asociaciones profesionales y los proveedores de atención para niñas y adolescentes a nivel mundial para abordar las necesidades de salud mental de las niñas y adolescentes.

Perspectiva global de los trastornos de Salud Mental

Alrededor del 10 al 20% de los niños y adolescentes se ven afectados por trastornos de salud mental a nivel mundial. Esto es similar en países de ingresos bajos, medianos y altos. La prevalencia en todo el mundo ha aumentado, con tres cuartas partes de los trastornos de salud mental identificados antes de los 25 años.

Se ha informado que la prevalencia mundial de trastornos de ansiedad en niños y adolescentes es del 6,5%, trastornos depresivos del 2,5%, trastorno por déficit de atención con hiperactividad del 3,4% y trastorno disruptivo del 5,7%. La asociación entre los trastornos de salud mental y el suicidio está bien establecida. Algunos problemas clave que se relacionan directamente con la depresión y la ansiedad de los adolescentes son el pensamiento (o comportamiento) suicida y el abuso de sustancias.

Los adolescentes que ocultan su depresión y ansiedad a sus padres y amigos corren un mayor riesgo, y los proveedores de atención médica deben estar atentos a estas patologías y sus signos. Es fundamental el abordaje en privado de los adolescentes en busca de signos de depresión y tendencias suicidas para obtener información precisa, al igual que sobre salud sexual y abuso de sustancias. El suicidio es un problema de salud pública mundial. Cerca de 800 000 personas mueren por suicidio cada año. Esto equivale a una persona cada 40 segundos. El suicidio ocurre en todas las regiones del mundo; el 79% de los suicidios mundiales ocurren en países de ingresos bajos y medianos. Es la segunda causa principal de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años a nivel mundial.

La asociación entre suicidio y trastornos mentales está bien establecida. Muchos suicidios ocurren impulsivamente en momentos de crisis. Un intento de suicidio previo es el factor de riesgo más importante. Otros factores de riesgo incluyen experiencias de pérdida, soledad, discriminación, ruptura de una relación, problemas económicos, dolor y enfermedad crónica, violencia (de género), abuso (doméstico) y conflictos u otras emergencias humanitarias.

En la literatura científica, la evidencia indica que los adolescentes transgénero tienen tasas elevadas de ideación e intento suicida en comparación con los adolescentes cisgénero. Las investigaciones futuras que examinen las tendencias suicidas de los adolescentes también deben incluir a los adolescentes transgénero, de modo que se expliquen los mecanismos de las tendencias suicidas en este grupo, lo que ayudará a estructurar las futuras estrategias de intervención y prevención diseñadas para reducir las tendencias suicidas en esta población vulnerable.

¿Cómo afectan los trastornos de salud mental en las adolescentes la salud ginecológica?

El ciclo menstrual se utiliza como un signo vital, no sólo para las alteraciones hormonales y médicas, sino también como una ventana a la salud psicosocial y mental de las adolescentes. El ciclo se ve modificado por factores de estrés psicosociales y, en ocasiones, afecta directamente la salud mental de los adolescentes.

La anovulación, que es común en la adolescencia y visible como irregularidad del ciclo menstrual, puede ser provocada por trastornos alimentarios o desnutrición, trastornos del sueño o un entorno estresante. Además, el sangrado menstrual abundante y los ciclos dolorosos pueden interferir con las actividades escolares y sociales que pueden afectar la salud mental.

La depresión y la ansiedad aumentan la percepción del dolor. En las adolescentes, esto puede manifestarse como dismenorrea severa o dolor pélvico crónico, especialmente en niñas que tienen antecedentes de abuso físico o sexual.

La adolescencia normal puede ser un momento de riesgo. Algunos adolescentes con mayores factores estresantes psicosociales y/o los problemas de salud mental pueden manifestarse con cambios de conducta o uso de sustancias, lo que aumenta el riesgo de comportamiento sexual inseguro. Esto aumenta el riesgo de un embarazo no planificado o una infección de transmisión sexual, sobre todo en aquellos adolescentes que son desatendidos o abusados.

Si bien la mayoría de los ginecólogos no se sienten cómodos tratando problemas psicosociales y de salud mental en adolescentes, proporcionarles un espacio de escucha y derivación, así como un entorno de apoyo y el manejo de las secuelas ginecológicas es fundamental. Preguntar sobre situaciones traumáticas y abuso, y referenciarlos apropiadamente, debe ser parte rutinaria de nuestra práctica. Recomendar el uso de anticonceptivos reversibles de acción prolongada (LARC), detectar infecciones de transmisión sexual (ITS) y alentar el uso de condones en niñas con conductas sexuales de alto riesgo puede proporcionar una red de seguridad hasta que se desarrollen mejores habilidades para la toma de decisiones.

Por último, para las niñas con una enfermedad psiquiátrica importante, el ginecólogo debe conocer los efectos secundarios de algunos medicamentos psiquiátricos como los antipsicóticos, que pueden generar amenorrea u oligomenorrea y la hipoestrogenemia inducida por niveles elevados de prolactina.

¿Qué aportó COVID-19 a este problema?

La pandemia Covid-19 ha agravado y acentuado el tema de la salud mental en los adolescentes ya que los ha afectado social, académica y emocionalmente, y para muchos, ha generado un gran impacto negativo que no se puede apreciar en su totalidad al día de hoy.

En esta pandemia, la vulnerabilidad individual, familiar y social de un adolescente, así como las capacidades para afrontar situaciones adversas individuales y familiares, repercuten en la resiliencia y los riesgos para la salud mental a largo plazo.

Las consecuencias de la pandemia de Covid-19 han incluido el confinamiento prolongado en el hogar, la educación virtual y la privación de la interacción social, la violencia intrafamiliar y el uso excesivo de Internet y las redes sociales; todos factores que influyen en la salud mental de los adolescentes.

Además de los factores de riesgo previamente reconocidos, una mayor dependencia de la educación virtual que da como resultado el aislamiento social, así como la presión de las redes sociales, pueden conducir a un aumento de la depresión y la ansiedad.

El uso de las redes sociales por parte de los jóvenes da como resultado una menor comunicación cara a cara, una dependencia excesiva de que les "gusten" para la validación social, que los compañeros los avergüencen por la apariencia o el comportamiento e incluso la presión para mantener la conversación durante 24 horas, lo que provoca alteraciones del sueño. Las niñas son más vulnerables a los efectos negativos de las redes sociales que los niños.

Palabras de clausura

Todos los proveedores de servicios de salud reproductiva que atienden a adolescentes deben tener en cuenta el papel de los determinantes psicosociales de la salud y deben utilizar herramientas y habilidades para detectar problemas de salud mental y derivar oportunamente a los adolescentes detectados en riesgo.

Llamada a la acción

  1. Examinar a la/os adolescentes en busca de factores de estrés psicosocial importantes y problemas de salud mental que afecten la salud reproductiva, y poder derivar a los adolescentes de manera oportuna para obtener ayuda.
  2. Promover el desarrollo de mejores servicios de salud mental. A pesar del reconocimiento mundial de la importancia de la promoción y prevención de la salud mental en niños y adolescentes, persiste una brecha entre la necesidad y los recursos disponibles.
  3. Incluir educación y capacitación en las reuniones de las sociedades mundiales de ginecología infanto juvenil sobre la identificación y manejo de los determinantes psicosociales de la salud, especialmente en lo que afecta a la salud ginecológica.
  4. Reconocer el impacto a largo plazo de Covid-19 en la salud mental y reproductiva de los adolescentes.

14 de marzo de 2021

Esta declaración de promoción ha sido respaldada por:

  • FIGO (Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia),
  • RCOG (Real Colegio de Obstetras y Ginecólogos) y
  • EBPCGO (Consejo Europeo y Colegio de Ginecología y Obstetricia).

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