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Año 2026 - Nº 2

Pubertad precoz en el contexto actual: papel de los disruptores endocrinos, obesidad, pantallas tecnológicas y genética

Precocious puberty in the current context: the role of endocrine disruptors, obesity, technological screens and genetics

Artículo de Revisión

Dra. Josefina Yoraima Márquez Mallarino1

Resumen

La pubertad precoz se define como la aparición de caracteres sexuales secundarios, progresivo, antes de los 8 años de edad en las niñas, acompañado de la aceleración del crecimiento y de la maduración esquelética, lo que determina el cierre prematuro de la epífisis, con talla final menor a la talla objetivo genética.  Su incidencia ha aumentado en las últimas décadas, especialmente en población femenina. La PP se clasifica en central (dependiente de hormona liberadora de gonadotropina) o periférica (independiente de hormona liberadora de gonadotropina). La evidencia actual sugiere una etiología multifactorial que incluye factores genéticos, ambientales, metabólicos y psicosociales, entre ellos exposición a disruptores endocrinos, obesidad, aumento del tiempo frente a pantallas electrónicas y estrés temprano.

El objetivo de esta revisión es integrar la fisiopatología, diagnóstico y tratamiento con los determinantes ambientales y contextuales actualmente estudiados.  Se realizó una revisión de la literatura publicada en los últimos 15 años con el fin de analizar la evidencia disponible.

Palabras clave: pubertad precoz, disruptores endocrinos, adolescencia, hormonas.

Abstract

Precocious puberty is defined as the progressive appearance of secondary sexual characteristics before the age of 8 in girls, accompanied by accelerated growth and skeletal maturation, which leads to premature epiphyseal closure and a final height lower than the genetically predetermined height. Its incidence has increased in recent decades, especially in females. Precocious puberty is classified as central (gonadotropin-releasing hormone-dependent) or peripheral (gonadotropin-releasing hormone-independent). Current evidence suggests a multifactorial etiology that includes genetic, environmental, metabolic, and psychosocial factors, such as exposure to endocrine disruptors, obesity, increased screen time, and early stress. The aim of this review is to integrate the pathophysiology, diagnosis, and treatment with the currently studied environmental and contextual determinants. A review of the last 15 years of information was conducted to analyze the available evidence.

Keywords: precocious puberty, endocrine disruptors, adolescence, GnRH.

Introducción

La pubertad es un proceso neuroendocrino complejo que se inicia con la reactivación pulsátil del eje hipotálamo-hipófiso-gonadal (HHG) y culmina en la maduración sexual y la adquisición de la capacidad reproductiva.1

Se define pubertad precoz (PP) como la aparición progresiva de caracteres sexuales secundarios antes de los 8 años en niñas, acompañada de aceleración del crecimiento y maduración ósea, lo que puede condicionar una talla final inferior a la esperada.2

En las últimas décadas se ha observado un descenso en la edad de inicio puberal, fenómeno que ha generado un creciente interés científico.3 Si bien la pubertad precoz central continúa siendo en la mayoría de los casos idiopática, múltiples investigaciones sugieren que su aparición responde a una interacción compleja entre factores genéticos, metabólicos, ambientales y psicosociales.4, 5

Entre los determinantes emergentes se destacan la exposición a disruptores endocrinos, el aumento de la obesidad infantil, los cambios en estilos de vida, el tiempo de exposición a pantallas electrónicas y determinadas condiciones psicosociales tempranas.

Comprender el rol relativo de estos factores resulta fundamental para interpretar la tendencia epidemiológica actual y orientar estrategias preventivas y terapéuticas.

Objetivos

Esta revisión tiene como objetivos: analizar los mecanismos fisiopatológicos mediante los cuales los disruptores endocrinos podrían inducir pubertad precoz, evaluar la evidencia científica disponible, describir el diagnóstico y el tratamiento actual e integrar el rol de genética, nutrición y factores psicosociales.

Metodología

Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica disponible sobre pubertad precoz y exposición a disruptores endocrinos.

La búsqueda bibliográfica se efectuó en las bases de datos PubMed/MEDLINE utilizando términos MeSH (Medical Subject Headings) relacionados con pubertad precoz y exposición ambiental. Los términos empleados incluyeron “precocious puberty”, “central precocious puberty”, “endocrine disruptors”, “bisphenol A”, “phthalates”, “environmental exposure” y “pubertal timing”. Los descriptores se combinaron mediante operadores booleanos (AND/OR) para identificar estudios relevantes publicados en los últimos 15 años. Se priorizaron revisiones sistemáticas, metaanálisis, estudios prospectivos y de cohortes, ensayos clínicos, guías y consensos internacionales. Además, se excluyeron reportes de casos aislados y estudios con bajo nivel metodológico. La selección final se basó en relevancia clínica, calidad metodológica y actualidad de la evidencia disponible.

Pubertad

La pubertad se describe como el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, la maduración de las gónadas y capacidad reproductiva. Durante el inicio de la pubertad, la liberación pulsátil de GnRH desde el hipotálamo desempeña un papel importante, lo cual es el balance de factores excitadores e inhibidores.1 Los factores excitadores incluyen catecolaminas y glutamato, mientras que los factores inhibidores incluyen ácido gamma-aminobutírico (GABA) y péptido opioide.6 Entre estos factores excitadores, es bien sabido que la kisspeptina ocupa una posición indispensable.7

La kisspeptina activa la vía de señalización al unirse a su receptor (KISS1R) para promover la secreción de GnRH, regulando así el eje HHG. Además, la kisspeptina regula el desarrollo folicular, la maduración de los ovocitos y la ovulación.7

Disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos (DE) son un compuesto químico exógeno o una mezcla de compuestos que, de forma directa o indirecta, afecta la función del sistema endocrino, causando efectos adversos en la salud de un organismo intacto o su descendencia.8

Han sido ampliamente estudiados debido a su capacidad de interferir con la señalización hormonal mediante mecanismos de acción estrogénica, antiandrogénica o moduladora de receptores nucleares. Diversos estudios clínicos y epidemiológicos han evaluado específicamente la asociación entre la exposición a DE y la aparición de pubertad precoz (Tabla N°1).

Un estudio caso-control reciente publicado en “Archivos Argentinos de Pediatría" evaluó niñas con telarca precoz idiopática comparadas con controles sanos de igual edad cronológica.8 La exposición a disruptores endocrinos se determinó mediante encuesta estructurada validada, cuantificando frecuencia semanal de contacto con fuentes habituales de BPA (recipientes plásticos sometidos a calor), fitoestrógenos (consumo de productos con soja), ftalatos (uso de esmaltes y materiales plásticos recreativos) y parabenos (uso de cosméticos). El análisis mostró asociación estadísticamente significativa entre telarca precoz y exposición a fitoestrógenos, BPA, ftalatos y parabenos. Asimismo, se observó tendencia dosis-respuesta según frecuencia de exposición semanal.

Respecto del bisfenol A, ha sido uno de los DE más investigados por su ubicuidad en materiales de policarbonato y resinas epoxi. El BPA actúa como agonista parcial de receptores estrogénicos ERα y ERβ, con capacidad de modular la expresión génica dependiente de estrógenos.9,10 Estudios epidemiológicos han evaluado concentraciones urinarias de BPA como biomarcador interno de exposición. En investigaciones en niñas en edad peripuberal, niveles más elevados de BPA se han asociado con mayor probabilidad de desarrollo mamario temprano y variaciones en la cronología puberal.9,10

Los ftalatos, plastificantes distribuidos en productos de consumo, han sido evaluados mediante cuantificación de metabolitos urinarios. En un estudio longitudinal prospectivo, la medición repetida de metabolitos de ftalatos permitió analizar temporalidad entre exposición y progresión puberal, observándose que determinadas concentraciones se asocian con variaciones en la edad de inicio del desarrollo mamario evaluado por estadios de Tanner.10, 11 Otro análisis epidemiológico que midió simultáneamente fenoles, parabenos y ftalatos encontró correlaciones entre niveles urinarios de algunos metabolitos y modificaciones en la cronología puberal.12

En relación con los parabenos, conservantes presentes en cosméticos y productos de higiene personal, su actividad estrogénica débil ha sido demostrada in vitro mediante unión a receptores estrogénicos y activación transcripcional dependiente de estrógenos.11 Estudios epidemiológicos que midieron metabolitos urinarios de metil- y propilparabeno han descrito asociación con alteraciones en el tiempo de inicio puberal.11 En el estudio caso-control argentino mencionado previamente, el uso frecuente de maquillaje con parabenos mostró asociación significativa con telarca precoz, sugiriendo que la exposición crónica cutánea podría contribuir a la carga estrogénica total durante etapas críticas del desarrollo. 8

En referencia a los fitoestrógenos, particularmente las isoflavonas derivadas de soja como genisteína y daidzeína, presentan similitud estructural con el 17β-estradiol y afinidad por ERβ. Modelos experimentales han demostrado que la exposición neonatal o perinatal a genisteína acelera la apertura vaginal y modifica la maduración reproductiva en roedores.12 El estudio clínico argentino encontró asociación significativa entre consumo frecuente de productos con soja y telarca precoz.8

Respecto a pesticidas con actividad endocrina, particularmente organoclorados persistentes, revisiones especializadas en endocrinología pediátrica han recopilado evidencia que vincula exposición prenatal o infantil a estos compuestos con alteraciones en la edad de menarquia y desarrollo puberal.10 La mayoría de los datos provienen de estudios observacionales que midieron concentraciones séricas de compuestos persistentes y evaluaron la edad de aparición de caracteres sexuales secundarios. La evidencia de la actividad estrogénica o antiandrogénica demostrada experimentalmente y las asociaciones epidemiológicas respaldan la actividad biológica de DE como moduladores del momento de inicio de la pubertad.

Obesidad

El estado nutricional individual ha sido reconocido desde hace mucho tiempo como un factor determinante para el inicio de la pubertad. La leptina es sintetizada y secretada principalmente por los adipocitos, y en condiciones normales los niveles circulantes se correlacionan con la cantidad de grasa corporal que tiene un individuo. Los efectos biológicos de la leptina se logran por su acción en receptores ubicados en muchos órganos y tejidos, su efecto está mediado por la forma larga (de señalización) del receptor de leptina, expresada en el cerebro.

Está bien establecido que la leptina actúa en el cerebro aumentando la tasa pulsátil de secreción de GnRH, dicha acción se logra a través de interneuronas que convergen en las neuronas GnRH. Solo dos poblaciones de neuronas que expresan el receptor de leptina se proyectan directamente a las neuronas GnRH: las del núcleo premamilar ventral y las del núcleo estriado hipotálamo. Alternativamente, el efecto de la leptina sobre el eje reproductivo puede lograrse a través del sistema kisspeptina. También actúa disminuyendo la expresión del neuropéptido Y (NPY) en el hipotálamo que inhibe la secreción de GnRH.

Además de su efecto central puede estimular la actividad de enzimas en las glándulas suprarrenales, favoreciendo la producción de andrógenos que aceleran el crecimiento óseo y la aparición de vello antes de la edad esperada.13, 14, 15, 16

Pantallas Tecnológicas

Respecto de esta área, en octubre del 2022 se presentó uno de los estudios más concluyentes hasta el momento, presentado en la Reunión Anual de la Sociedad Europea de Endocrinología Pediátrica, para esta investigación utilizaron un modelo de ratones para investigar los efectos a largo plazo generados por una intensa exposición a la luz azul para determinar los niveles de sus hormonas reproductivas y el momento de inicio de su pubertad. En el marco de la investigación, los ratones hembras se dividieron en 3 grupos de 6 y estuvieron expuestos a un ciclo de luz normal y un tiempo de 6 horas o 12 de luz azul. Los primeros signos de la pubertad aparecieron antes en ambos grupos expuestos a la luz azul, y cuanto mayor había sido el tiempo que estuvieron expuestos a esa iluminación, antes empezaba su etapa de desarrollo.17 Frente a este estudio, concluyeron que: “La luz azul de los dispositivos tiene un efecto negativo sobre la reducción de la calidad del sueño tanto en niños como en adultos. Se altera el reloj biológico y, por tanto, la secreción de melatonina, que prepara nuestro cuerpo para descansar y dormir”.18 Por esto, los ratones presentaron niveles reducidos de melatonina, pero altos de hormonas reproductivas específicas, así como cambios físicos en sus tejidos ováricos.17, 18

Filiación adoptiva y estrés psicosocial

Referente a esta área se desconoce el mecanismo exacto que explica la relación entre la filiación adoptiva y la PPC. Las hipótesis actuales consideran la influencia de factores raciales, emocionales, nutricionales y ambientales. Se sabe que diversas situaciones de estrés (como eventos adversos, entrenamiento físico intensivo, afecciones y enfermedades psicológicas) suprimen el eje. En este contexto, es posible que en los niños/as migrantes extranjeros, la retirada de un entorno estresante contribuya a potenciar la maduración.

Se observó mayor incidencia de pubertad precoz en niños/as trasladados de países en vías de desarrollo a países desarrollados, independientemente de su estado nutricional antes del traslado, lo cual se debería a la suspensión brusca de algún disruptor endocrino, con la posterior desensibilización del generador de GnRH.19

Genética    

Desde 1991 a 2014 se han identificado mutaciones en diferentes genes capaces de expresar las bases etiológicas de la precocidad sexual tanto central o periférica.20

Bases moleculares de la pubertad precoz central

  1. Mutaciones activadoras en KISS1 y KISS1R

Las bases genéticas de la PPC incluyen mutaciones en el gen de kisspeptina (KISS1 1q32.1) y su receptor (KISS1R 19p13.3, anteriormente conocido como GPR54). Dos grupos de investigadores demostraron inicialmente mutaciones en homocigosis con pérdida de función en GPR54 definiendo una nueva causa de deficiencia de GnRH.21

  1. Mutaciones inactivadoras en MKRN3

Abreu et al. describieron en 2013 las primeras mutaciones en MKRN3 (15q11.2) asociadas con PPC, identificando 4 mutaciones en heterocigosis en 5 de 15 familias, afetando por igual a ambos sexos.22

Hasta la fecha, se han publicado 11 mutaciones diferentes con pérdida de función en MKRN3 en 26 pacientes (19 niñas) con PPC.

  1. Anomalías cromosómicas

Se han encontrado alteraciones en los cromosomas 1 (1p36), 7 (7q11.23 síndrome de Williams-Beuren y 7q síndrome de Silver-Russell), 9 (deleción de 9p), 14 (14q32.2 síndrome de Temple), 15 (región improntada MKRN3 síndrome de Prader-Willi) y X (Xp22 síndrome de Rett) asociadas en porcentajes variables con PPC.

Existe una serie amplia de genes candidatos en la PPC, como es el caso de la Neurokinina B, TAC3, TAC3R, LIN28B, Neuropéptido Y, cuyas mutaciones pudieran asociarse con PPC.

Bases moleculares de la pubertad precoz periférica

  1. Mutaciones activadoras de la línea germinal del gen receptor de la hormona lúteo-estimulante.
  2. Mutaciones activadoras somáticas de alteraciones en el gen del complejo locus GNAS (GNAS)

El síndrome de McCune-Albright constituye una entidad causada por mutaciones activadoras somáticas postcigóticas en la proteína ligadora del nucleótido guanidina codificado por el gen GNAS (20q13.32), que codifica la subunidad alfa (Gsa). Puede cursar con displasia fibrosa poliostótica, manchas de café con leche, pubertad precoz e hiperfunción de múltiples glándulas endocrinas.23 Las primeras mutaciones se describieron en el exón 8 de GNAS, dando lugar a un incremento de la actividad de la proteína Gs y de la formación de AMPc en varios tejidos de los pacientes.24 El diagnóstico molecular se efectúa mejor mediante la demostración de mutaciones activadoras de Gsa en tejidos afectados. Las mutaciones son heterocigotas, pudiendo acontecer en el alelo materno o paterno.

En la actualidad puede afirmarse que las mutaciones activadoras en KISS1 y KISS1R son causas infrecuentes de PPC.

Por el contrario, las mutaciones en MKRN3 son una causa frecuente de PPC, se considera que el análisis genético de MKRN3 debería incluirse en la investigación clínica rutinaria de PPC.25

Diagnóstico

Es preciso considerar que una historia clínica y una exploración física detalladas son esenciales para diferenciar la pubertad precoz verdadera de las variantes benignas. Cuando el desarrollo de caracteres sexuales secundarios es progresivo, se acompaña de un crecimiento lineal rápido y una edad ósea avanzada se debe sospecharse pubertad precoz. Es importante tener en cuenta la PPC se caracteriza porque sigue la secuencia de la pubertad normal, mientras que la PPP se manifiesta de forma más desordenada pero progresiva, pudiendo aparecer por ejemplo menarca antes que telarca. Por el contrario, las variantes benignas suelen presentar signos aislados y no progresivos, una tasa de crecimiento normal y una edad ósea adecuada para la edad cronológica.

Se debe documentar el inicio y la progresión de los signos puberales, recopilar historia familiar detallada del momento puberal en padres y hermanos, para descartar patrón familiar. Se debe registrar también la altura, el peso, la tasa de crecimiento (en centímetros por año) y el índice de masa corporal. Además, se debe indagar sobre exposición a cremas, píldoras o suplementos que contengan hormonas sexuales.

El examen físico debe evaluar desarrollo mamario, presencia o no de menarca, vello púbico y axilar y signos de feminización o manchas en piel, también se debe realizar un examen neurológico completo.

Cuando se sospecha el diagnóstico de pubertad precoz, el alcance de la evaluación se guía por la edad de inicio de síntomas o signos físicos, presencia de factores y el ritmo de los cambios puberales. Lo siguiente es identificar la fuente de exposición a esteroides sexuales, ya sea central, periférica o exógena. Las pruebas diagnósticas incluyen la evaluación de la edad ósea, la medición de los niveles hormonales femeninos y las pruebas de función tiroidea (ver Tabla Nº2). Una alternativa es iniciar con una prueba de edad ósea antes del análisis de sangre porque no es invasiva y es fácil de realizar.25,26

Las pruebas hormonales ayudan a diferenciar entre causas periféricas y centrales de pubertad precoz. Es necesario realizar pruebas de estimulación de GnRH, los valores de corte para LH después de la estimulación que indican la activación del eje HPG puberal está informado con rangos de más de 3,3 a 9,2 UI/L. Tener en cuenta que los niveles séricos de estradiol tras 24 horas de estimulación con agonistas de GnRH aumentan la sensibilidad de la prueba.26,27

Un nivel marcadamente elevado de estradiol en niñas, acompañado de una supresión de LH y FSH, indica precocidad periférica. Una ecografía pélvica también puede evaluar el nivel de madurez del útero y los ovarios. (Tabla Nº2)

Tratamiento

Se debe distinguir a las niñas con variantes benignas de la pubertad ya que no requieren intervención más allá de tranquilizar a la paciente y una observación clínica constante. Algunos casos de pubertad precoz pero normal en niñas generalmente no se benefician del tratamiento, y la observación es adecuada. En otros casos de PPC, el manejo debe guiarse por la causa subyacente, los cuales se detallan en la Tabla nº2, cabe mencionar que los objetivos principales del tratamiento son maximizar la estatura adulta final y aliviar el estrés psicosocial asociado al desarrollo antes que sus compañeros. La decisión de tratar depende de la edad y la progresión de la pubertad, en el caso de iniciar el tratamiento, el mismo debe continuar ininterrumpidamente hasta que se alcance una edad ósea de 12,5 años en las niñas o suspenderse antes, de dicha edad, en el caso que la familia y la paciente estén satisfechos con la estatura alcanzada hasta el momento. Respecto del sangrado menstrual, puede presentarse desde unos meses hasta más de dos años después de la interrupción del tratamiento.  26,27

Durante el tratamiento, la medición de la LH en combinación con los niveles de estrógeno ayuda a orientar el seguimiento, junto con los hallazgos clínicos y la edad ósea. La relación entre el cambio en la edad ósea y el cambio en la edad cronológica a lo largo del tiempo (edad ósea/edad cronológica) es el mejor predictor de la respuesta al tratamiento.26,27

En el caso de la PP periférica el tratamiento se centra en eliminar la fuente de esteroides sexuales endógenos o exógenos, se adjunta el tratamiento indicado para cada causa en Tabla nº3.

Conclusión

La pubertad precoz constituye una condición compleja en la que, además de los mecanismos neuroendocrinos clásicos, intervienen diversos factores ambientales y metabólicos. La evidencia actual sugiere que la exposición a disruptores endocrinos, la obesidad infantil y la susceptibilidad genética podrían desempeñar un papel en la modulación del inicio puberal.

Tabla N°1. Disruptores endocrinos asociados con adelanto puberal: mecanismos de acción, evidencia científica y nivel de evidencia

Disruptor endocrino

Fuentes de exposición habituales

Mecanismo endocrino propuesto

Tipo de evidencia

Hallazgos relevantes vinculados a pubertad precoz

Nivel de evidencia

Bisfenol A (BPA)

Policarbonato, resinas epoxi, envases alimentarios, recipientes plásticos expuestos a calor

Agonista parcial de receptores estrogénicos (ERα/ERβ); modulación transcripcional; posible activación precoz del eje HPG

Modelos animales; estudios observacionales con BPA urinario; estudio caso-control clínico

Mayor exposición asociada a desarrollo mamario temprano; OR 2,6 para telarca precoz en estudio argentino; niveles urinarios elevados asociados con variaciones en cronología puberal

II-III

Ftalatos

Plastificantes en cosméticos, esmaltes, juguetes y materiales plásticos

Actividad antiandrogénica; interferencia con esteroidogénesis; alteración de señalización gonadotrófica

Estudios longitudinales con metabolitos urinarios; estudios transversales; estudio caso-control

Concentraciones urinarias asociadas con variaciones en inicio del desarrollo mamario; OR 2,9 para telarca precoz en estudio clínico

II

Parabenos

Cosméticos y productos de higiene personal

Agonistas estrogénicos débiles; unión a receptores estrogénicos; posible efecto acumulativo periférico

Estudios in vitro; estudios epidemiológicos con metabolitos urinarios; estudio caso-control

Asociación entre uso frecuente de cosméticos con parabenos y telarca precoz (OR 2,7); correlaciones entre niveles urinarios y adelanto puberal

III

Fitoestrógenos (isoflavonas)

Productos derivados de soja y fórmulas infantiles de soja

Afinidad por ERβ; actividad estrogénica selectiva; modulación del eje HPG

Modelos animales experimentales; estudios observacionales; estudio caso-control

En modelos animales aceleran marcadores de maduración sexual; OR 14,6 para telarca precoz con consumo frecuente en estudio clínico

III

Pesticidas con actividad endocrina

Exposición ambiental y alimentaria; compuestos organoclorados persistentes

Actividad estrogénica o antiandrogénica; alteración de esteroidogénesis; interferencia con retroalimentación del eje HPG

Estudios experimentales; estudios epidemiológicos con medición sérica de compuestos persistentes

Asociaciones entre mayor carga corporal y adelanto en edad de menarquia o signos puberales; evidencia heterogénea pero biológicamente plausible

II-III

Fuente: elaboración propia. 8, 9, 10, 11, 12

Tabla N°2: Etiología y manejo de la pubertad precoz según mecanismo fisiopatológico

Patología

Causa y/o manifestación clínica

Tratamiento / Conducta

 

Variantes benignas del desarrollo puberal

Telarca precoz aislada

Seguimiento clínico periódico

Menarca precoz aislada

Seguimiento clínico periódico

Adrenarca precoz aislada

Seguimiento clínico periódico

 

 

Pubertad precoz central

Percentil de crecimiento elevado, ausencia de signos neurológicos y ritmo de progresión normal

 

Seguimiento clínico

Edad ósea avanzada, presencia de signos neurológicos o progresión puberal acelerada

Agonistas de GnRH
 (p. ej. acetato de leuprolide)

 

 

 

Pubertad precoz periférica

Tumores gonadales productores de esteroides sexuales

Extirpación quirúrgica

Tumores secretores de hCG

Extirpación quirúrgica ± quimioterapia o radioterapia adyuvante

Hiperplasia suprarrenal congénita clásica

Glucocorticoides

Síndrome de McCune-Albright

Inhibidores de aromatasa (anastrozol, letrozol) o moduladores selectivos del receptor de estrógeno (tamoxifeno)

Fuente: elaboración propia. 26,27

Tabla N°3 Evaluación diagnóstica de la pubertad precoz

Categoría

¿Qué evaluar o solicitar?

Interpretación clínica

 

Factores de riesgo asociados

Sobrepeso u obesidad

Asociado a inicio puberal más temprano

Antecedentes familiares de pubertad precoz

Sugiere posible componente genético

Exposición a disruptores endocrinos

Posible alteración endocrina

 

Síntomas y signos clínicos

Edad de inicio de los signos puberales

Inicio temprano sugiere pubertad precoz

Velocidad de crecimiento

Aceleración del crecimiento puede indicar activación puberal

Progresión del desarrollo mamario o genital

Evaluar progresión en controles seriados

 

 

 

Laboratorio hormonal

Prueba de estimulación con GnRH

Gold standard para diagnóstico de pubertad precoz central

Relación LH/FSH

Valores bajos sugieren estado prepuberal

LH basal o post‑estimulación

Elevación tras estímulo sugiere pubertad precoz central

FSH

Utilidad diagnóstica limitada

Estradiol

Puede requerir determinaciones seriadas

DHEA‑S 17‑hidroxiprogesterona

Evaluación de función suprarrenal

TSH/T4 libre

Permite descartar hipotiroidismo severo, ya que puede generar pubertad precoz

Citología

Citología vaginal / urocitograma

Índice de maduración celular elevado sugiere efecto estrogénico. Se utiliza fórmula de Meissner, valor >30 indica presencia de estrógenos.

 

Estudios por imágenes

Radiografía de mano izquierda

Permite evaluar edad ósea, se considera que más de dos desviaciones estándar con

respecto a edad cronológica indica PP.

Ecografía ginecológica

Se determinan ciertos valores que indican desarrollo puberal: volumen ovárico >2 ml, longitud uterina >3,5 cm3, Volumen uterino >2 cm3

Tomografía abdomino-pélvica

Indicada en sospecha de pubertad precoz periférica

Resonancia magnética cerebral

Descarta lesiones del sistema nervioso central en PPC

Fuente: elaboración propia. 26,27

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  1. Médica residente de cuarto año de Tocoginecología en Sanatorio Argentino
    San Juan, Argentina
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